El virus que digitalizó el comercio

Se dice que “en tiempos de crisis unos lloran y otros venden pañuelos” y teniendo en cuenta las circunstancias actuales, el Covid-19 ha obligado a algunas empresas a migrar al mundo digital, y otras, temerosas han desaprovechado la oportunidad.

Y es que muchas de ellas no estaban preparadas para afrontar una situación que las obligó a migrar sus productos y servicios al mundo virtual.

#LaClaveEsElSoftware

Comercio

El marketing digital ha sido un mundo explorado por muchos e ignorado por otro tanto durante esta pandemia, pues sectores como el de los alimentos, bebidas, hogar y cosméticos, tendrían la capacidad de aumentar su presencia en entre un 10% y 50% en plataformas digitales.

Contrario a lo que sucede con la industria automotriz o farmacéutica, afectadas considerablemente en sus finanzas, al punto de obligarlas a disminuir incluso su presencia en la publicidad en exteriores hasta en un 95%.

Sumado a lo anterior, la industria del software no ha parado de operar durante esta emergencia sanitaria, logrando mantener las condiciones laborales de más de 120 mil colombianos y expandiendo sus servicios a otros países.

Y es que la digitalización del comercio no solo ha permitido que las empresas se sostenga durante esta pandemia, también que se amplíen las ofertas laborales, que para el caso de los call centers actualmente tiene una disponibilidad de 15 mil vacantes a nivel nacional.

Cabe indicar que, Colombia ocupa el cuarto lugar en Latinoamérica en la implementación del comercio electrónico, y teniendo en cuenta que más del 62% de la población tiene acceso a internet, se convierte en un ventaja para la venta de productos y/o servicios.

Lo que se convierte en un reto, no solo para la industria del software, también para otros sectores que hace parte de la cadena como el transporte de mercancía que se adquiere a través de diferentes plataformas.

Así mismo, el Gobierno Nacional tiene su participación con la generación de diferentes políticas que favorezcan el comercio electrónico en Colombia, teniendo en cuenta que de acuerdo con la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, el 1,5% del PIB está representando en las ventas online.

Por último, y no menos importante, se hace necesario direccionar campañas desde las organizaciones con el fin de minimizar el desconocimiento y en ocasiones desconfianza que aún sienten las personas al adquirir productos a través de plataformas digitales o realizar pagos.

Experiencias negativas que se convierte en un foco de oportunidades para robustecer el proceso desde que la personas deciden adquirir el producto y/o servicio a través de la plataforma, hasta el punto final, que es cuando llega al destino o se notifica el éxito de la transacción.

Redacción de Contenido por: Isabel Uribe 

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